Septiembre nos odia.

El estribillo de este mes es; todo lo que no hay. ¿te ha gustado?, no?, da igual, como ya he dicho, este mes a nadie le importa, porque no hay.

Demasiado tarde para tener un Plan B.

Bonito agujero en el que esconder la droga – dijo Alicia mientras se inclinaba hacia el viaje psicotrópico siguiendo al escurridizo humo blanco.

De desencantados por la vida.

Llegó el día que nos reímos como gilipollas, lo habíamos intentado miles de veces, y ese día por fin después de tanto brillar, ya no nos quedaba tiempo para nada más.
El chico que no paraba de apostar nos dio las gracias por participar y se fue, era amigo del chico que todo el mundo echaba de menos, daba igual si no lo conocías, en el fondo todos sabíamos que era el chico que siempre quisiste como amigo. Nosotros nos fuimos, brillantes y contentos con toda nuestra buena suerte mezclada con el sabor a limón en las manos del camarero con perilla.



Me he confabulado con Satanás para realizar un viaje hecho polvo, lento y caro al infierno.

Elegía a todas las erecciones perdidas.

Sin duda, cada amanecer me muero. Pero eso no es cosa tuya. Mientras todos los demás (y últimamente hasta los de menos) se disfrazan de bacterias, parece que yo perdí mi disfraz o nací sin él. Dicen que no encuentro la diversión, yo les digo que es un edificio del centro, pero los capullos quieren indicaciones. Para qué? No sabrían utilizarla aunque les saltase a la cara como un perro rabioso. Como mucho bailan con ella un rato, o la miran de lejos, y ya creen que son los reyes del mambo. Mis zapatillas piensan lo contrario, y les da por gritarme que para qué las traigo, normal, yo también me cabrearía si me hicieran pisar toda esa mierda para nada, y en ese momento me doy cuenta de que, qué cojones, es que estamos jodidamente rodeados.

Sin duda, cada amanecer me muero, pero sonrío al saber que tú no me sobrevivirás.







No te enteras de una mierda, hoy en día ya nadie toca la guitarra, todos se tocan la polla.

Cortejando a la ruina.

Estoy más colgada que una cometa y más salida que un rebaño de ciervos. Ha sido un día hermoso que te cagas.